Equidad social y parlamentarismo es una recopilación histórica de información, datos y cifras de más de 30 años actualizada hasta el 2010. A partir de ella se configura un "diagnóstico de la época" que traspasa las fronteras típicas entre economía y política.
Dice el texto: "Es probable que México atraviese el periodo más pesimista de su historia moderna, y ese estado de ánimo -esa-moral- se ha vuelto factor co-causal del propio estancamiento". Para escapar de esa trampa, al mismo tiempo material y espiritual, se requiere de una forma nueva de política, con más apoyo popular, con acuerdos de largo alcance y de continuidad estratégica. Por eso, nos dicen, "hablamos de una política que se proponga explícita y públicamente articular, en un gobierno, a la clara mayoría social y política". De allí la propuesta vertebral: parlamentarismo, una forma de gobierno que necesita de las coaliciones y que se alimenta del pluralismo.
Continúan los autores: "hasta ahora ni la política democrática, y mucho menos la política económica, han reconocido en todas sus consecuencias el problema de la desigualdad. Tal vez por eso México quedó entrampado en los corredores de la globalización, pagando altos costos sociales en nombre de su modernización". Una reforma estructural pensada y diseñada para corregir la desigualdad y el cambio hacia el régimen parlamentario son los argumentos medulares de este documento imprescindible para inscribirse en el debate del presente mexicano.